Manos ocupadas. El móvil vibra.
Estás en plena sesión. Entran tres mensajes y no puedes mirarlos sin cortar lo que tienes entre manos.
Un agente de WhatsApp que contesta por tu centro, con tus precios y tu tono, agenda la cita y te avisa solo cuando hace falta.
30 minutos · Sin tarjeta · Sin compromiso
Conversación de ejemplo con datos ficticios.
Un martes cualquiera
Estás en plena sesión. Entran tres mensajes y no puedes mirarlos sin cortar lo que tienes entre manos.
Por fin escribes: ¡Hola! Claro, te cuento.
Y recibes: Gracias, ya he reservado en otro sitio.
Desde el sofá, sin prisa y con ganas, alguien mira precios. Es cuando más fácil sería cerrar la cita. Nadie contesta hasta mañana.
La clienta que confirmó la semana pasada no viene y no avisa. Esa hora ya no vuelve.
No pasó nada malo. Simplemente, nadie le escribió.
Con tus números
Ajusta los tres controles a tu realidad. Sin cifras mágicas: el resultado sale de lo que tú nos cuentas.
Es una estimación con tus propios datos, no una promesa de resultados. Si pierdes pocos mensajes, te lo diremos en el diagnóstico.
La solución
Un agente entrenado con tu información. Habla como tu centro y se identifica como asistente virtual.
Contesta en segundos con tus tratamientos, precios y horarios. Mientras tú trabajas, o duermes.
Propone huecos libres de tu calendario y confirma la reserva sin que tu equipo toque el móvil.
Confirmación al reservar y recordatorios 24 h y 2 h antes, para que confirme o avise con tiempo.
Escribe un mensaje personal a quien lleva más de 60 días sin venir.
Se la pide al terminar el tratamiento, cuando está más contenta.
Responde los mensajes directos y deriva a WhatsApp para cerrar la cita.
Si una pregunta le supera, no se inventa nada: te pasa la conversación con todo el contexto para que continúe una persona de tu equipo.
Cómo empezar
Nada de instalar, programar ni aprender. Tú cuentas cómo funciona tu centro; nosotros hacemos el resto.
Cómo te llegan hoy los mensajes, qué software usas y qué te preguntan siempre. Sin tecnicismos.
Cargamos tus precios, tu tono y tu calendario, y lo conectamos a tu WhatsApp. Tú no tocas nada técnico.
Entra en funcionamiento. Vigilamos las conversaciones y ajustamos durante los primeros 14 días.
La prueba
Este es el agente de nuestra agencia, por llamada y por WhatsApp. Pregúntale cómo trabajamos y fíjate en cómo contesta. El de tu centro hará lo mismo, con tus tratamientos y tus precios.
Contesta al instante · Sin menús ni esperasQué incluye
Una alta única y una cuota mensual con el mantenimiento incluido. Precios sin IVA, que te daremos en el diagnóstico.
Para las llamadas que no puedes coger con las manos ocupadas. Resuelve dudas y agenda citas, sin saltar al buzón.
Una web rápida, pensada para convertir visitas en citas, con el mismo chatbot que atiende tu WhatsApp.
Si en 45 días no te ha ahorrado al menos 10 horas de gestión ni agendado 5 citas nuevas que no habrías tenido de otro modo, te devolvemos el 100 %. Sin preguntas.
Lo que seguramente te estás preguntando
El agente habla con el tono y el vocabulario de tu centro: cercano, con emojis o más formal, como prefieras. Eso sí, se presenta como asistente virtual, tal y como exige la normativa europea, y en cuanto una clienta quiere hablar con una persona, la conversación pasa a tu equipo.
Detecta cuándo una pregunta se le queda grande y te traspasa la conversación con todo el contexto a la vista. No se inventa precios ni condiciones: solo usa la información que tú le has dado.
No. Tus clientas siguen escribiendo al número que ya tienen guardado. Cómo queda conectado se lo explicamos con calma en la configuración, sin que tengas que tocar nada técnico.
Trabajamos con Google Calendar. Si usas otro programa de gestión, en el diagnóstico te decimos con total claridad cómo encajaría y qué podemos conectar, antes de que pagues nada.
Quienes ya te escriben por WhatsApp seguirán haciéndolo igual, y el agente usa frases cortas y claras. Quien prefiera una persona la tendrá, y con el agente de voz también puede atender llamadas.
No. Es mes a mes y puedes darte de baja cuando quieras, sin penalización. Y además tienes la garantía de 45 días.
Solo se usa la información necesaria para atenderlas. Firmamos contigo el contrato de encargado del tratamiento que exige el RGPD, y los detalles se revisan en el diagnóstico.
En 30 minutos vemos tu caso y te decimos con honestidad si el agente te compensa.